| Todas estas enfermedades
se caracterizan por producir un cuadro clínico con vesículas
localizadas en los epitelios de la boca, hocico, extremidades
y pezones de varias especies animales, no resultando posible
diferenciarlas en campo cuando sólo se encuentra afectada
la especie porcina, por lo que un diagnóstico de una
enfermedad vesicular debe llevarse a cabo en todo caso mediante
pruebas laboratoriales, y cualquier brote de enfermedad vesicular
debe ser considerada a priori como FA hasta que se demuestre
la existencia de cualquier otro agente etiológico. |
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| La
FA está considerada como la enfermedad infecciosa
más importante en la Sanidad Animal, estando catalogada
en el primer lugar de la Lista A de la Oficina Internacional
de Epizootias (OIE). Debido a la imposibilidad clínica
de diferenciar entre las enfermedades vesiculares la EVC
y la EV también se han incluido dentro de la Lista
A de la OIE, aunque no cursen generalmente con cuadros
clínicos graves. Por esta razón su presencia
origina pérdidas económicas elevadas ya
que su declaración implica el cese de actividades
comerciales en la región afectada. |
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