PREVENCIÓN, PROFILAXIS, CONTROL Y ERRADICACIÓN
Aunque la EVC no suele causar mortalidad en adultos, la imposibilidad de diferenciarla clínicamente con la FA motiva que esté incluida en la Lista A de la Oficina Internacional de Epizootias (OIE). Como consecuencia de ello las regiones afectadas sufren importantes pérdidas económicas ya que su declaración implica el cese de actividades comerciales.

Medidas para prevenir la entrada de EVC en países libres
  • Conocer en todo momento cual es la situación sanitaria a nivel mundial respecto a esta enfermedad, y sobre todo en los países con los que se mantienen relaciones comerciales y terceros países. Evaluación del riesgo de entrada y mantener programas de vigilancia en función del riesgo.
  • Implantar normas de importación de cerdos y sus productos acordes con la situación epidemiológica del país exportador.
  • Realizar un estricto control de los factores de riesgo, principalmente el movimiento de animales y de alimentos.

  • CONTROL Y ERRADICACIÓN

    No existe tratamiento específico para la EVC.

    No existen vacunas comerciales. No obstante, se han preparado vacunas inactivadas empleando distintos adyuvantes, que evitan la aparición de lesiones y disminuyen la diseminación del virus, pero no impiden la infección. Estas vacunas nunca se han comercializado, ni empleado en campo.

      Los programas de control de la enfermedad en los países afectados persiguen fundamentalmente una reducción de la prevalencia del virus entre la población porcina, hasta alcanzar valores (<10%) que permitan la aplicación de una política de sacrificio de forma realista y aceptable económicamente.

    En un futuro, el desarrollo de vacunas marcadas podrá jugar un importante papel en los programas de control, como herramienta para lograr de forma eficaz una disminución de la prevalencia de la EVC hasta unos límites que permitan comenzar con una política de sacrificio razonable.

    ERRADICACIÓN

    Ante la aparición de un brote de EVC las medidas a seguir son similares a las establecidas para la Fiebre Aftosa y otras enfermedades de la lista A de la OIE, teniendo en cuenta las características epidemiológicas particulares de esta enfermedad y del agente infeccioso. Entre las medidas sanitarias a adoptar, destacan la eliminación de focos y el sacrificio todos los animales en las explotaciones afectadas, un estricto control del movimiento de los animales , y el establecimiento de zonas de protección y vigilancia.

    Las realización de encuestas epidemiológicas es imprescindible y esencial para la localización de nuevos focos y la adopción de las medidas más eficaces que eviten la propagación de la EVC a otras explotaciones.

     

    Las encuestas epidemiológicas deben proporcionar información detallada sobre cual ha sido el movimiento de los animales en los últimos días o semanas, de las personas relacionadas con cualquier actividad en la explotación, el movimiento de camiones, etc....que provienen desde otras explotaciones a la granja afectada, todo ello con la finalidad de establecer cual ha sido el origen epidemiológico más probable del foco. También deben suministrar toda la información relativa al movimiento de animales, personas, residuos ganaderos, camiones, etc. y de todos aquellos elementos que han podido actuar transportando el virus desde la granja afectada a otras explotaciones, con el fin de poder predecir los posibles nuevos focos que la granja afectada podría ocasionar.


    Debido a la persistencia del virus en el ambiente, y a la aparición en los últimos años de cepas virales que producen infecciones leves e incluso cursan de forma asintomática, el control y erradicación de la EVC es una tarea difícil, y conlleva costes muy elevados.  
    MEDIDAS A SEGUIR EN CASO DE UN FOCO DE EVC
  • Detección y sacrificio inmediato de todos los animales de las explotaciones afectadas.
  • Programa de control serológico. Diagnóstico.
  • Restricción del movimiento en el área afectada,
  • Medidas de limpieza y desinfección en las explotaciones afectadas, descontaminación de vehículos, fomites, destrucción de alimentos, etc.
  • Mejora de las medidas de Bioseguridad.

  • La limpieza y desinfección de los locales contaminados es de la mayor importancia dada la especial resistencia a los agentes físicos y químicos del virus de la EVC. Ante la presencia de materia orgánica, la desinfección debe ser hecha mediante la combinación de álcalis, detergentes y calor.

    Inmediatamente después del sacrificio de los animales, se realizará una desinfección preliminar, pulverizando con un producto fuertemente alcalino, siguiendo con una limpieza general con sustancias y lavando después con chorro de agua a presión. A continuación se llevará a cabo una fumigación y desinfección. Las partes no inflamables deben ser flameadas 24 horas después, lo cual se repite a los 14 días.

    El estiércol debe ser pulverizado con un desinfectante. Apilarlo y dejarlo > 5 meses.

    Los purines deben almacenarse durante > 5 meses, sin tocarlos.


    Mantener un programa de vigilancia mediante chequeos serológicos es muy conveniente para impedir o minimizar los riesgos de reentrada de la enfermedad, fundamentalmente en aquellos países con fuerte mercado de importación de animales vivos.

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