PREVENCIÓN, PROFILAXIS, CONTROL Y ERRADICACIÓN
PREVENCIÓN Y CONTROL

En función del tipo y estado sanitario de la explotación, libre o portadora del virus, las medidas de prevención y control son diferentes.

EXPLOTACIÓN LIBRE

El principal objetivo es continuar manteniendo la explotación libre.

El origen primario en la transmisión de la enfermedad es el cerdo infectado. En el caso de una explotación libre de la enfermedad, es por tanto esencial realizar las siguientes actuaciones pudiendo darse dos situaciones que dependen fundamentalmente del tamaño de la explotación y de la estructura organizativa y posibilidades de la misma:

A. No introducir animales, si el tamaño de la explotación (mínimo 400 madres) permite tener un stock de abuelas y bisabuelas para practicar la autorreposición en la propia granja, garantizando el progreso genético vía semen previamente analizado (por técnicas de detección viral como la PCR).

 

Esquema del Control sanitario en Centros de Inseminación para garantizar ausencia de VPRRS en lotes de semen.


  B. En el caso de tener que introducir la reposición del exterior, serían recomendables los siguientes pasos:

- Introducir animales procedentes de una explotación negativa. Debe de existir además un programa de monitorización de la enfermedad en la granja de origen que sea conocido igualmente por el veterinario responsable de la granja receptora.

- En el caso de que los animales fueran positivos, todos los animales deben ser retirados del edificio y comercializarlos como animales de abasto.


Tanto en un caso como en otro, se hace imprescindible la aplicación de medidas de bioseguridad específicas en la explotación:


  • Vestuarios: Obligar al cambio total de ropa y lavado de manos en explotaciones con menos de 500 cerdas. En cerdas de mayor tamaño es recomendable obligar la práctica de ducha obligatoria. En todos los casos es recomendable respetar un mínimo de 24 horas sin haber tenido contacto con otros cerdos.

  • Realizar la carga de los animales a primera hora del día en un lunes y que el camión haya estado en reposo un mínimo de 12 horas después de lavar y desinfectar adecuadamente.

  • Cargador: evitar la reentrada de líquidos y animales. No permitir la entrada del chofer del camión dentro del recinto y prohibir que el personal de la granja entre dentro del camión.
  •  


    Asimismo se deberá introducir los animales en un local de cuarentena que cumpla las siguientes normas de bioseguridad:


     

  • Período de estancia mínimo de 30 - 40 días.
  • Separado de la granja un mínimo de 2 kilómetros.
  • Visitar al final del día.
  • Utilizar botas, monos y material sanitario (agujas, jeringuillas,..) exclusivo de la instalación.

    Y realizar los siguientes controles:
    - Análisis serológicos a los 14días de la llegada.
    - Análisis serológicos una semana antes de salir del local.

  • Después de vaciar el local:
    - limpiar con agua caliente.
    - desinfectar con formaldehído.
    - período de descanso de 7 días antes de introducir nuevos animales.

  • EXPLOTACIÓN PORTADORA

    El factor clave en el control de esta enfermedad es la disminución de la diseminación del virus dentro de la granja (previene la infección de la descendencia antes del destete) y la prevención de la formación de subpoblaciones seronegativas, verdaderas responsables de los brotes agudos e irregulares de esta enfermedad.


    ¿Como conseguir este objetivo? Se han descrito múltiples estrategias sanitarias para conseguir controlar la enfermedad de forma efectiva. Uno de los protocolos más recomendados es el siguiente:


    1. Conocer la situación:

    Para conseguirlo es necesario realizar un estudio serológico de la población existente en una granja. El uso de seroperfiles transversales utilizando ELISA a todos los niveles productivos es de gran ayuda para conocer cual es el estado de la infección. Con esta información se conoce la prevalencia de la infección y el sistema de transmisión vírica dentro de una explotación. Utilizando técnicas de detección viral (PCR) ayuda a concretar mucho más donde se encuentra realmente el virus dentro de una granja. La realización de seroperfiles seriados cada 4 semanas en cerdos destetados es de gran ayuda para conocer el momento de seroconversión, sin olvidar que en presentaciones agudas de la enfermedad, los lechones ya salen virémicos de la paridera.

     

    La utilización de ambos tipos de seroperfiles es clave para una adecuada evaluación diagnóstica. Cualquier tipo de seroperfil debe de realizarse antes de la práctica de cualquier plan vacunal ya que todavía existen dificultades para determinar si los anticuerpos proceden de una vacuna o son de origen campo.

    El envío de tejidos procedentes de animales afectados para la identificación del virus apoya normalmente la interpretación serológica.


    2. Controlar la estructura censal de la explotación.

    Es recomendable controlar la estructura del censo permanentemente. Las elevadas producciones de algunas explotaciones o el exceso desecho de animales por mal manejo, falta de control sanitario o instalaciones inadecuadas está provocando situaciones de elevado reemplazo que posibilita una mayor expresión del virus. Los objetivos en el control de la estructura censal son los siguientes: mantener un mínimo del 70-75% de cerdas con 2º-7º parto y controlar que las pérdidas intraparto no sean superiores al 12-15%.


    3. Estabilizar el virus :planificar adecuadamente la entrada de nuevos animales.

    En la estabilización del virus es básico e imprescindible manejar de forma adecuada la entrada de nuevos animales con la finalidad de controlar la diseminación del virus dentro de la granja y la formación de subpoblaciones. Para alcanzar este objetivo se deben de realizar los siguientes pasos:

    - Conocer el nivel de infección de las primerizas y/o verracos y compararlo con el nivel de infección de la granja receptora.

    - Establecer programas de introducción de animales utilizando locales de aislamiento y adaptación sanitaria. Es recomendable que los nuevos animales sean siempre negativos puesto que al existir un número importante de cepas diferentes del mismo virus, es muy probable que la entrada de primerizas positivas de PRRS en una explotación también positiva signifique la entrada de una nueva cepa en la granja receptora.


    - Cuanto mayor es la diferencia entre ambas poblaciones mayor es el tiempo necesario para adaptar a los nuevos animales. Un programa de adaptación recomendado podría ser el siguiente:

    · Duración mínima del período de adaptación: 8-9 semanas.

    - 1 semana: aclimatación al local.
    - 2-3 semanas: contacto directo (nariz con nariz) con animales excretores del virus, aunque si la granja receptora está estabilizada, la contaminación es muy irregular y se pueden generar la primeras subpoblaciones. En EE.UU están ensayando inoculaciones intranasales con material contaminado procedente de lechones de la propia granja para garantizar la infección de todos los animales de reposición, en este caso aunque los resultados son aún muy preliminares, se corre el riesgo de trabajar con concentraciones víricas desconocidas por lo que la respuesta puede igualmente ser irregular.

     

    Elección del material apropiado: normalmente en los lechones entre 4 - 12 semanas es donde recircula más el virus y por lo tanto son animales con elevadas posibilidades de infectar el nuevo ganado. En explotaciones diseñadas para practicar segregación de lechones existen problemas para elegir el material infectante. En este caso los animales que con mayor probabilidad han padecido una infección reciente es el último lote de primerizas siendo recomendable dejar algunas primerizas del lote anterior para que infecten el siguiente lote . Puede ocurrir una situación semejante en aquellas explotaciones que después de practicar un programa adecuado de adaptación durante tiempo se van estabilizando resultando igualmente difícil encontrar material infectante adecuado.

    - 5-6 semanas: aislamiento para evitar excreción viral en granja.


    - Según el programa de adaptación escogido la entrada de los animales se puede realizar a diferentes pesos (desde el mismo día de vida hasta los 100 kilos).

    - Una vez finalizado cualquier tipo de programa de adaptación es importante evaluar el nivel de infección mediante análisis serológico antes de introducir los nuevos animales en la explotación receptora.


    4. Optimizar la ingesta de calostro.

    En el calostro se encuentran la mayoría de defensas necesarias para proteger la salud del recién nacido a lo largo de su vida. El espectacular aumento de la prolificidad conseguido por las empresas de genética obliga a prestar una mayor atención a este tema puesto que la posibilidad de que existan lechones que no ingieren suficiente calostro durante las 12 primeras horas de vida es mayor si no existe un buen manejo en esta fase. La mayoría de lechones (95%) que maman de cerdas PRRS positivas tienen títulos positivos a los 3-8 días de vida. La adecuada ingesta de calostro puede prevenir recirculaciones en maternidades. Esta situación se complica enormemente en lechones hijos de primerizas, en los que la inmunidad pasiva recibida a través del calostro es sumamente deficiente.

    5. Manejo específico de lechones.

    Cualquiera que sea la estrategia que se utilice para controlar la enfermedad subclínica en los lechones destetados no será efectiva si los animales destetados están activamente infectados antes del destete.

    Las estrategias más utilizadas son:

    - Segregación de lechones: se utiliza para evitar la transmisión lateral de la infección. Con este sistema se han obtenido importantes mejoras en la ganancia de peso diaria y en la mortalidad y por lo tanto en los datos económicos.

    - Vacunación de lechones de 3 - 16 semanas de edad: es importante aplicar la vacunación antes de la infección. Las vacunas vivas atenuadas obtenidas a partir de cepas europeas están dando buenos resultados. No obstante, cuando se utilizan vacunas vivas atenuadas es recomendable practicar la vacunación en lechones que están alojados en emplazamientos diferentes a las cerdas reproductoras.

    En el caso de que exista un elevado nivel de infección a nivel de lechones lactantes se recomienda minimizar al máximo el movimiento de lechones lactantes entre camadas durante las primeras 24 horas de vida, mantener el flujo de animales utilizando de norma estricta el sistema todo dentro - todo fuera y sacrificar los animales infectados de forma crónica.


    6. Estabilizar la enfermedad con vacunas .

    Se han utilizado vacunas de virus vivo atenuado para provocar una respuesta inmune consistente en toda la población adulta. El uso de este tipo de vacunas queda a discreción del veterinario pero es importante tener en cuenta que la vacunación de cerdas no inmunes preñadas durante el último tercio de gestación puede producir infección fetal.

    Últimamente se están utilizando nuevas vacunas inactivadas que se aplican a las cerdas primerizas antes de introducirlas en la explotación. Algunos resultados indican que se consigue una estabilización real de la granja de reproductoras, no obstante, es necesario esperar un tiempo para confirmar estas sospechas.

    De todas formas, la lógica nos indica que este tipo de programas vacunales deberían iniciarse a edades tempranas de la reposición y llegar al parto con algunas revacunaciones.


    Vacunas

    Actualmente se disponen de vacunas comerciales vivas atenuadas e inactivadas, que utilizan como inmunógenos cepas americanas o Europeas. Estas vacunas reducen en mayor o menor grado los síntomas clínicos de la enfermedad y la duración de la viremia, pero no evitan la infección por el virus de campo.

    Existen variaciones en cuanto a la eficacia de estas vacunas, que son principalmente debidas a la cepa de virus PRRS que esté circulando en la explotación, la situación epidemiológica, el tipo de animales alojados, los procedimientos de manejo empleados, etc.

    En la actualidad se continúa trabajando para el desarrollo de nuevas vacunas más eficaces que eviten los problemas derivados de la gran diversidad existente entre los diferentes aislados virales de PRRS.

     


    ERRADICACIÓN

    Varios son los métodos utilizados para erradicar la enfermedad del PRRS:


    Despoblación - Repoblación.

    Esta estrategia tiene una efectividad del 100%. Es un método costoso que no es posible practicar en zonas de elevada densidad porcina ni en explotaciones convencionales.

    Test&Removal.

    S. Dee y Col. han desarrollado un método de erradicación del PRRS basado en la detección y eliminación de animales portadores del virus en granjas donde se realiza la segregación de lechones. El uso de técnicas de diagnóstico ELISA y PCR determinan la detección de animales positivos de forma que se previene la infección de los lechones antes del destete. Este método se ha puesto en marcha en explotaciones donde la prevalencia es muy baja ( +/-10%). El criterio analítico de eliminación de animales basado en el resultado de las pruebas ELISA y PCR es el siguiente:  
    ELISA
    PCR
    Interpretación
    Acción
    +
    +
    Virémico
    Eliminar
    +
    -
    Expuesto/infectado?
    Eliminar
    -
    +
    Virémico
    Eliminar
    -
    -
    No infectado
    Mantener

    Los resultados obtenidos hasta la fecha son esperanzadores. Actualmente existen explotaciones que después de aplicar el método llevan 8,10 y 12 meses libres del virus.


    Eliminación del virus sin despoblación (1): Segregación de lechones permanente o transitoria.

    Esta estrategia tiene unas posibilidades de éxito superiores al 80%. La segregación de lechones puede ser transitoria o permanente. En este ultimo caso se precisa una segregación de lechones destetados y de animales de engorde de mínimo 6 meses para conseguir la erradicación. En ambos casos los principios básicos de la estrategia son:


    - Separación de lechones y animales de engorde de las cerdas reproductoras.

    - Interrupción de la entrada de primerizas durante 5 - 6 meses. Durante este tiempo las primerizas se pueden cubrir en otras instalaciones e introducirlas gestantes siempre que no sean portadoras del virus en el momento de su introducción.

    - Eliminar verracos portadores del virus.

    - Dejar estabilizar el virus durante 5-6 meses.

     

    - Comprobar la inexistencia de viremia en la última fase de gestación (mediante análisis por técnicas de PCR de cordones umbilicales, que deberán resultar negativos, durante los últimos 40 días del período de estabilización).

    - Pasado el período de estabilización:
      - Iniciar el destete dentro de la explotación en el caso de segregación temporal.
      - Iniciar la introducción de primerizas gestantes o no, libres del virus.
      - Monitorizar el estado sanitario.
      - Eliminar cerdas portadoras (ELISA) conforme se van destetando.

    Eliminación del virus sin despoblación (2).

    Esta estrategia se está desarrollando en Dinamarca con notable éxito, superior al 75%. En grandes explotaciones el porcentaje de éxito es muy inferior, debido principalmente a la dificultad de identificar subpoblaciones. Una pre-condición básica es que los cerdos infectados hayan dejado de excretar virus, de forma que el contagio de animales infectados a otros no infectados deje de producirse. Para conseguirlo el primer paso es no introducir animales de reposición durante varios meses. Las pruebas de laboratorio deben de confirmar que se ha alcanzado una situación de calma y estabilidad. Pasado este período se practica un vaciado de los animales de destete y engorde durante dos semanas y se vuelve a destetar en la misma granja una vez los locales han descansado dos semana. Es fundamental en este método, como en los otros, practicar un estricto todo dentro - todo fuera en todas las fases productivas de la explotación (principalmente destete y engorde).

      Es preciso señalar que, desde el punto de vista zootécnico, en explotaciones de gran tamaño la ausencia de reposición durante varios meses genera un desequilibrio censal muy acentuado en la granja, dándose la circunstancia de que convivirán cerdas viejas (>5 partos) con las nuevas primerizas, situación ésta que en las maternidades complica el manejo de forma especial, e incluso en granjas en las que se consigue la erradicación del PRRS aumenta la expresión de otras patologías (principalmente diarreas) ligadas a la falta de leche y la escasa inmunidad de los lechones hijos de primerizas. En este caso recomendamos que las primerizas se cubran con un mínimo de 8 meses y 140 Kg. de peso, ya que las prisas en recuperar censo y partos puede generar un incremento desmesurado de las bajas en parideras.

    Eliminación de virus: Obtención de lechones libres de VPRRS de explotaciones endémicamente infectadas.

    Esta estrategia han constituido un importante éxito en la erradicación del virus de las cadenas genéticas contaminadas. Está basada en el uso de distintos procedimientos de manejo (histerectomías, isowean y destete precoz medicado ) y monitorización de los lechones con la técnica de RT-PCR en un solo paso, que detecta cantidades mínimas del virus. El objetivo es la obtención a gran escala de lechones libres de PRRSV de explotaciones endémicamente infectadas, con lo cual el sistema se realiza en flujo continuo de producción de lechones, de ahí su complejidad. Está siendo utilizada por empresas del sector especializadas en venta de genética que han llevado a cabo distintos proyectos en Europa y EE.UU. Con esta estrategia ha sido posible la creación de nuevos núcleos genéticos libres de PRRS y la obtención de lechones para la repoblación de explotaciones negativas. Uno de estos trabajos llevado a cabo en Europa se describe en profundidad en Donadeu y col (1999).

     

    Esquema de la estrategia utilizada para la obtención de lechones libres de PRRS de madres positivas.


    Ejemplos de Proyectos para la eliminación de VPRRS utilizando histerectomía y monitorización con técnicas de PCR. El seguimiento de los animales en la 2da. Unidad de aislamiento, o en la fase de engorde se realiza monitorizando serológicamente mediante ELISA.

     

    Ejemplos de Proyectos para la eliminación de VPRRS utilizando histerectomía y monitorización con técnicas de PCR. El seguimiento de los animales en la 2da. Unidad de aislamiento, o en la fase de engorde se realiza monitorizando serológicamente mediante ELISA.


    Ejemplo de Proyecto para la eliminación de VPRRS utilizando Isowean y monitorización con técnicas de PCR. El seguimiento de los animales en la fase de engorde se realiza monitorizando serológicamente por ELISA.

     

    Ejemplo de Proyecto para la eliminación de VPRRS utilizando una combinación de Isowean y destete precoz medicado, y monitorización con técnicas de PCR. El seguimiento de los animales en la fase de engorde se realiza monitorizando serológicamente por ELISA.


    Resultados obtenidos recientemente aplicando técnicas de transferencia de embriones procedentes de madres infectadas parecen confirmar que el virus PRRS no infecta los embriones antes del periodo de implantación (días 13-14 de gestación), lo que pone de manifiesto que puede ser eliminado de forma eficaz mediante la Técnicas de transferencia de Embriones.

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