Desde el punto de vista morfológico
Actinobacillus pleuropneumoniae se presenta con el
microscopio óptico como pequeños cocobacilos
o pleomórficos (0'5-1 x 1-2 µm), Gram negativos,
con cápsula e inmóviles. Estructuralmente,
en la membrana externa, se incluye el lipopolisacárido
(LPS) y distinto tipo de
proteínas de gran interés. La cápsula
es, también, una estructura de gran importancia que
se relaciona con la patogénesis y que es muy útil
en la clasificación. En aislamientos recientes se
ha descrito la presencia de fimbrias.
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|

Tinción de Gram de una
preparación de A. pleuropneumoniae.
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| Taxonomía y clasificación |
|
Los primeros aislamientos fueron realizados
en 1957, por Pattison, en los Estados Unidos y en 1964 por
Shope, en Argentina, asignándose al género Haemophilus
con la denominación de H. parahaemolyticus o
H. pleuropneumoniae, que fue la que se mantuvo. A partir
de 1983, como resultado de estudios genéticos, se adscribió
al género Actinobacillus (A. pleuropneumoniae).
La familia Pasteurellaceae, en la que está integrado
en el género Actinobacillus, incluye otros microorganismos
de interés en patología porcina.
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| Caracteres de crecimiento
y cultivo |

Pulse sobre la imagen para verla a tamaño
real. |
|
La mayoría
de las cepas de A. pleuropneumoniae se caracterizan
por su dependencia del factor V, de coagulación de
la sangre (nicotinamida adenina dinucleótido, NAD)
constituyendo el biotipo I, que es el principal; no obstante
se han descrito también otras capaces de crecer en
su ausencia constituyendo el biotipo II, de menor interés
práctico, aunque estas cuestiones han sido revisadas
recientemente y en la actualidad todas las cepas se integran
en un biotipo único.
Figura 2. Cultivo de A.
pleuropneumoniae en medios sólidos. 2 A: colonias
en agar chocolate. 2B: colonias en agar PPLO enriquecido con
NAD; 2C: satelitismo en agar sangre. 2D. Efecto CAMP; 2E:
colonias hemolíticas en la presencia sangre.
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Actinobacillus
pleuropneumoniae crece bien a 37º C, preferiblemente
en presencia de CO2 (5%), al menos en los cultivos
iniciales. En 24 horas o menos (en los subcultivos) produce
colonias redondas, pequeñas (1 mm de diámetro
o menos), lisas y brillantes o mates y de aspecto céreo,
de color gris blanquecino y olor característico.
No se consideran microorganismos muy exigentes y crecen bien
en distintos tipos de medios de cultivo (suplementados con
NAD) aunque los medios ricos en glucosa, minerales y vitaminas,
producen mejores crecimientos y estos son más rápidos.
Habitualmente se utiliza agar chocolate suplementado con b-NAD
(0'025-0'07%). Alternativa mente se utilizan también
agar PPLO suplementado y agar sangre (5% de sangre), inoculando
una estría nodriza deStaphylococcus aureus o
S. intermedius, que producen NAD y permiten un crecimiento
satélite. |
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Efectos del satelitismo de A. pleuropneumoniae
en diferentes condiciones.
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| Caracteres metabólicos
y diferenciación de especies próximas |
Actinobacillus pleuropneumoniae
posee numerosas enzimas que le permiten un metabolismo
muy activo. Produce ácido de la glucosa (sin gas) y también
(con gas) del manitol, xilosa y ribosa y, algunas cepas, incluso
de la lactosa. Además poseen una potente ureasa, a y b-galactosidasa,
fosfatasa alcalina, reducen los nitratos a nitritos y producen
SH2. Desde el punto de vista de la diferenciación
con otras especies, reviste especial importancia su capacidad
hemolítica y el que produzcan reacción CAMP
con exosustancias (b- toxina) de
S. aureus.
En la siguiente tabla, se resumen
estos datos y su relación con la diferenciación
de especies próximas. |
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DETERMINACIONES
PRINCIPALES Y DIFERENCIACIÓN METABÓLICA
ENTRE A. pleuropneumoniae Y ESPECIES PRÓXIMAS.
|
Carácter/
actividad |
A.pleurop-neumoniae
|
A. suis
|
A.
indolicus
|
A.
porcinus
|
A. minor
|
Taxón
C
|
H.para-suis
|
P.multo-cida
|
| Acido
de glucosa |
+
|
|
|
|
|
|
|
|
| Acido
de manitol |
+
|
-
|
|
|
-
|
|
-
|
(+)
|
| Acido
de xilosa |
+
|
+
|
|
|
|
|
-
|
V
|
| Acido
de ribosa |
+
|
|
|
|
|
|
+
|
|
| Acido
de lactosa |
d
|
+
|
|
|
+
|
|
-
|
(-)
|
| Ureasa |
+
|
+
|
|
|
-
|
|
-
|
-
|
| b-galactosidasa |
+
|
|
|
|
|
|
|
|
| Fosfatasa
alcalina |
+
|
|
|
|
|
|
|
|
| Nitratos |
+
|
+
|
|
|
|
|
+
|
|
| SH2 |
+
|
|
|
|
|
|
|
|
| Hemólisis |
+
|
+
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
| CAMP |
+
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
| V-dependencia |
+
|
-
|
+
|
+
|
+
|
+
|
+
|
-
|
| X-dependencia |
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
| Catalasa |
-
|
|
+
|
-
|
-
|
|
+
|
|
| Producción
de indol |
-
|
|
+
|
-
|
-
|
|
-
|
|
|
|
Actinobacillus pleuropneumoniae se clasifica en serotipos
sobre la base del antígeno capsular (K). Como se ha
indicado, inicialmente, sobre la base de la dependencia o
no del NAD para el crecimiento, se describieron 2 biotipos
(I y II); en el biotipo I se integraron 12 serotipos (1 a
12) y en los serotipos 1 y 5 se señalaron subtipos
(a y b). Dentro del biotipo II, también se incluyeron
serotipos 1 y 2. Sin embargo como consecuencia de que, pese
al carácter dependiente o no de NAD, se comparten antígenos
entre ambos biotipos, recientemente se ha unificado el sistema
en un solo biotipo con 15 serotipos, con la particularidad
de que en los serotipos 2, 4, 7 y 9 pueden aislarse cepas
independientes, igual que los serotipos 13 y 14. En cualquier
caso, ambos biotipos producen pleuroneumonía porcina,
clínicamente indiferenciable.
|
| El antígeno
O (somático) del LPS, inmunodominante, causa reacciones
cruzadas que originan problemas en la tipificación, especialmente
muy evidentes en el caso de los serotipos 1, 9 y 11; 3, 6 y
8; y 4 y 7. Un serotipo se identifica por sus antígenos
K y O.
Otras moléculas de la membrana externa (proteínas
de la membrana externa -PME-) también son antígenos
importantes desde el punto de vista taxonómico. Se
incluyen lipoproteínas
y otras proteínas que se expresan en presencia de maltosa
o ausencia (condiciones limitantes) de hierro libre. Finalmente
algunas sustancias solubles que son secretadas durante el
crecimiento y multiplicación microbiana poseen carácter
antigénico, entre las que destacan las toxinas RTX.
|
|
En el proceso
de tipificación de A. pleuropneumoniae se utilizan
diversos métodos serológicos en los que se emplean
antisueros producidos en conejo o anticuerpos
monoclonales. En cuanto al antígeno, cuanto más
simple y menos agresiva sea su preparación, se consigue
mayor especificidad (un extracto obtenido en solución
salina a temperatura ambiente proporciona los mejores resultados).
Respecto del sistema, aunque se han utilizado muchos procedimientos,
han prosperado la aglutinación rápida en placa,
la coaglutinación y la hemaglutinación indirecta.
Otros sistemas presentan más inconvenientes (falta de
especificidad, reacciones cruzadas o inconvenientes propios
de ejecución de la técnica). |
|
La aglutinación rápida en placa, aunque presenta
algunas reacciones cruzadas, evita otras, pero su principal
desventaja es la autoaglutinación espontánea
de las cepas rugosas o semirrugosas (con cadenas laterales
cortas o ausentes, como ocurre en los serotipos 3 y 6 y, algunas
cepas de los serotipos 1 y 5). La coaglutinación evita
esto pero no diferencia entre los serotipos 3, 6 y 8, aunque
globalmente es un procedimiento de elección pues permite
usar antígenos solubles (que se fijan a las inmunoglobulinas,
fijadas a su vez por la porción Fc
, a la proteína A de Staphylococcus aureus).
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|

Diversas reacciones serológicas entre
A. pleuropneumoniae y sus anticuerpos correspondientes.
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La hemaglutinación
indirecta se basa en la utilización de eritrocitos sensibilizados
con un extracto salino de A. pleuropneumoniae que se
enfrentan a diluciones de los antisueros de cada serotipo. La
técnica es sensible y específica y permite diferenciar
entre serotipos (excepto entre el 6 y 8 y, tampoco, con H.
parasuis). |
| Resistencia en el ambiente
y a los factores fisico-químicos. |
|
Actinobacillus pleuropneumoniae es muy
lábil en el medio ambiente y en el laboratorio no sobrevive
más de 8-10 días en caldo a temperatura ambiente
(independientemente de la suplementación o no con NAD)
o algo más a 4ºC. En suero la supervivencia a
temperatura ambiente alcanza los 12 días, duplicándose
en el caso de suplementar el medio con NAD o bajar la temperatura
a 4ºC, aunque a esta temperatura y suplementado, la supervivencia
solo llega a los 18 días. Resulta adecuada para su
conservación prolongada la utilización de temperaturas
de -80ºC en un medio de conservación que incluye
leche descremada y glicerina, al igual que la liofilización.
Distinto es, sin embargo, lo que puede suceder en condiciones
de campo, en las que el microorganismo se encuentra protegido
por las secreciones nasales y fluidos orgánicos que
permiten mayor supervivencia.
Actinobacillus pleuropneumoniae es destruido
por la mayoría de los desinfectantes. En un estudio
en el que se compararon más de 20 principios activos
y formulaciones comerciales complejas resultaron eficaces
gran número de ellos, especialmente los derivados de
cloro, aunque la materia orgánica siempre resulta un
inhibidor común. A. pleuropneumoniae tampoco
resiste especialmente el calor.
|
|
La virulencia de A. pleuropneumoniae
es multifactorial, integrada por la suma de distintos factores
estructurales y secretados; entre los primeros se incluyen
componentes de la membrana externa, como el LPS, la cápsula,
las fimbrias o las PME, mientras que entre los segundos se
incluyen las toxinas.
|
|
El LPS posee propiedades semejantes al de otros Gram negativos,
asociadas a su carácter de endotoxina;
además también permite la adherencia al epitelio
de las vías respiratorias, siendo clave en la colonización
e incluso también puede representar una alternativa
en la captación del hierro, a partir de la hemoglobina.
El LPS es importante en la respuesta inflamatoria por la capacidad
inductora de citoquinas (TNF-a,
IL-1, IL-6 y IL-8) que desempeñan una importante función
en la patogénesis de la enfermedad respiratoria. En
la pleuroneumonía porcina se han descrito niveles altos
de IL-6, IL-1 y TNF-a en el suero
de los animales enfermos y también en células
de lavado pulmonar 2-4 horas post-infección. El TNF-a
aparece tanto en procesos agudos como en crónicos.
|
|
El grado de desarrollo
de la cápsula varía según los serotipos
(mientras que en los serotipos 1, 3 y 5 esta bien definida,
en el 2 y el 7, apenas se identifica). Su papel se deduce del
descenso de mortalidad cuando se utilizan anticuerpos anti-cápsula,
aunque otros datos son más cuestionables; además
posee propiedades antifagociticas
y resulta una barrera muy útil frente a los anticuerpos
o frente al poder bactericida natural del suero (activación
del complemento por la vía
alternativa).
Con el microscopio electrónico se han identificado
fimbrias a través de las cuales se adhiere a la traquea
y al pulmón, por lo que se piensa que pueden desempeñar
un papel activo en la colonización.
|
|
Algunas PME inducen anticuerpos que actúan
como opsoninas en
la fagocitosis por PMN (neutrófilos) y otras (como
los receptores para transferrina), inducen anticuerpos neutralizantes,
protectores de la infección. Para resolver el problema
de la captación de hierro
A. pleuropneumoniae ha desarrollado un sofisticado
sistema de receptores de superficie que se expresan cuando
en el ambiente bacteriano existe escasez de hierro libre y
que son capaces de obtener este elemento de diversas fuentes
complejas, previa transformación en formas solubles.
Tales receptores incluyen dos proteínas denominadas
TbpA (o Tbp1) y TbpB (o Tbp2), altamente inmunógenas,
funcionales con transferrina porcina, sérica o de los
espacios intersticiales, pero incapaces de realizar la misma
función con compuestos similares procedentes de especies
animales distintas. La TbpA es una proteína transmembrana
de 106-110 kDa con escasa variabilidad de su secuencia, según
los serotipos. La TbpB es, también, otra proteína
(lipoproteína) represible por el hierro, pero mucho
más variable que TbpA en función de los serotipos
(se han descrito 3 tipos), con un tamaño entre 60 y
70 kDa y parece que está expuesta en la superficie.
Parece que ambas se presentan como un complejo.
|
|
Los genes de las Tbp están integrados en un operón
del complejo TonB que incluye, además del correspondiente
(tonB), los denominados exbB y exbD que están unidos
transcripcionalmente (por delante) al gen tbpB y que resultan
esenciales para la utilización del hierro de la transferrina,
al funcionar como acopladores de energía. TonB parece
que está implicada en la transducción de energía
desde la membrana citoplasmática a los receptores de
la membrana externa.
|
|

Organización del operón exbBD-tbpBA
en A. pleuropneumoniae (Tonpitak et al., 2000: Infection
& Immunity, 68:1164-).
|
|
OmlA es una lipoproteína de la membrana
externa de aproximadamente 40-44 kDa (según los serotipos),
con capacidad protectora específica. Los genes que
codifican para ella han sido clonados y secuenciados en varios
serotipos. OmlA y sus variantes alélicas, que son distintas
antigénicamente, inducen inmunidad protectora frente
al serotipo homólogo.
Actinobacillus pleuropneumoniae produce
hasta cuatro toxinas RTX distintas,
denominadas Apx (Apx-I a Apx-IV), codificadas por un conjunto
de cuatro genes apxACBD dispuestos en tandem en un
operón. El gen estructural (apxA) codifica para
una proteína inactiva, que se activa por intervención
del producto del gen apxC y que luego es transportada
al exterior por mediación de los productos de expresión
de los genes de transporte apxC y apxD. Las
Apx son porinas y forman poros en las membranas celulares,
lo que conduce a la lisis de sus células diana. Apx-I,
Apx-II y Apx-III son citotóxicas para macrófagos
alveolares y neutrófilos, pero solo las dos primeras
son hemolíticas. La presencia de una y/u otra, depende
de la cepa y el serotipo, de tal modo que algunos serotipos
son capaces de producir diferentes combinaciones de dos de
ellas, mientras que otros producen solo Apx-I o solo Apx-II.
En algunos, se presentan operones truncados que contienen
únicamente dos de los 4 genes aunque su función
puede mantenerse a partir de los genes disponibles para el
otro tipo de toxina. En el cuadro 9 se resume la capacidad
tóxica de los distintos serotipos.
|
Fig.
9
| Resumen de la producción
de toxinas por los serotipos de A. pleuropneumoniae. |
|
Serotipos
|
Apx I
|
Apx II
|
Apx III
|
|
1, 5 a, 5b,
9 y 11
|
+
|
+
|
|
|
2, 3*, 4,
6 y 8
|
|
+
|
+
|
|
7 y 12
|
|
+
|
|
|
10
|
+
|
|
|
* En el serotipo
3, faltan los genes de transporte, para la secreción
de la
Apx-II. |
|
Apx-I, II y III producen efecto CAMP y todas
son factores de virulencia muy importantes, a las que se atribuye
directamente el daño tisular y se implican, con otras
causas, en el desarrollo de las lesiones típicas. Aunque
las toxinas son capaces de destruir macrófagos y neutrófilos,
se admite una cierta capacidad de supervivencia celular (especialmente
en los neutrófilos), de los que se evadirían
por un mecanismo de "escape" en el que ellas mismas
participarían de forma directa. Apx-I, correlaciona
fuertemente con la virulencia, de tal modo que los serotipos
que la producen se responsabilizan de los brotes más
graves y, al contrario.
Mediante la obtención de mutantes deficientes
en la producción de Apx-I ó Apx-II ó
de ambas, se demostró su participación en la
patogénesis, como factores de virulencia.
|
|
Recientemente se ha descrito un cuarto tipo
de gen RTX, el apx IV, del que se han descrito dos
variantes presentes, respectivamente, en los serotipos 1 y
3, que ya han sido clonados, secuenciados y expresados en
E. coli. La Apx IV recombinante es débilmente
hemolítica y produce CAMP con S. aureus. Solo
se produce in vivo y presenta un peso molecular de
202 kDa, con 24 repeticiones ricas en glicina. Se detecta
en todos los serotipos y parece ser específica de especie.
|
|
En la patogénesis de
la pleuroneumonía, el daño tisular es consecuencia
directa de microlesiones en las membranas celulares producidas
por las toxinas Apx, todas las cuales (excepto la Apx IV,
cuyo papel todavía no se conoce) producen daño
pulmonar y contribuyen a la invasión, por sus propiedades
antifagociticas. Las toxinas afectan, también, a los
linfocitos T, lo que altera la respuesta inmune y favorece
la cronicidad del proceso. Como todas las cepas producen,
al menos, una Apx, la enfermedad es indiferenciable desde
el punto de vista clínico, con la salvedad de una mayor
o menor gravedad en función del serotipo implicado.
|
|
Actinobacillus pleuropneumoniae produce
una potente ureasa cuya
participación en la patogénesis parece que tiene
lugar a largo plazo mediante la intervención sobre
la respuesta inmune local, lo que permitiría mejorar
la persistencia.
Las SOD (superóxidodismutasas) son metaloenzimas implicadas
en la defensa celular frente al daño oxidativo
e incluyen 3 tipos dependientes de sus cofactores: de Mn,
de Fe y de Cu/Zn (Mn-SOD, Fe-SOD y Cu/Zn-SOD). En A. pleuropneumoniae,
el gen sodC, codifica una Cu/Zn-SOD que ya ha sido
identificada, clonada y secuenciada. Se localiza en el periplasma
del microorganismo y facilita la supervivencia bacteriana
local dismutando el superóxido generado por las células
inflamatorias. Finalmente se han descrito también proteasas
que degradan la hemoglobina y la IgA, in vitro; por
ejemplo, una de estas sustancias ha sido caracterizada como
una metaloproteasa de Zn aunque su papel en la patogénesis
de la enfermedad todavía no se conoce.
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