|
Domínguez,
L., Goyache, J., Cabezas,
A., Velasco, J., y Sánchez-Vizcaíno,
J.M
| La patogénesis de todas
las biovariedades de B. suis es muy similar, siendo el
proceso originado indistinguible, independientemente de la biovariedad
implicada. Las diferencias encontradas son debidas a factores
tan diversos como la ruta de exposición, dosis, edad,
etc., aunque parecen existir diferencias entre cepas de la misma
biovariedad. |
|
B. suis se une a la mucosas y penetra
a través de ellas, tras lo que se traslada hacia los
linfonódulos locales, produciéndose, en casi
todos los casos (sobre todo en fases agudas), una bacteriemia
tras 1 a 7 semanas post-exposición, fase en la que
la bacteria está protegida de la acción de la
respuesta inmune por su localización intracelular en
neutrófilos y macrófagos. La bacteriemia persiste
como media unas 5 semanas y es, en general, continua durante
este tiempo.
|
|
Una vez que B. suis está presente
en sangre, tras un corto periodo de tiempo puede ser aislada
en un gran número de órganos y sistemas, estando
el sistema linfático al completo afectado durante un
periodo de tiempo. B. suis puede diseminarse por el
animal a través del sistema linfático. Pueden
verse implicados bazo, hígado, vejiga de la orina y
cerebro, aunque no de forma tan regular como los nódulos
linfoides.
|
| Los órganos del aparato
genital de las hembras contienen elevados niveles de eritritol,
azúcar que potencia el crecimiento de brucela, por lo
que es un lugar preferente para la multiplicación de
esta bacteria, principalmente la placenta. Otras fuentes importantes
de B. suis son las articulaciones y la médula ósea. |
|
El desarrollo de la enfermedad
en el cerdo depende de la capacidad del bacilo para multiplicarse
en los tejidos y de inducir una respuesta del hospedador.
Se considera que la principal protección frente a las
micobacterias son los macrófagos activados.
|
|
M. bovis, y en general todas las micobacterias
patógenas, son parásitos intracelulares capaces
de multiplicarse en fagosomas, siendo capaces de inhibir la
fusión de los fagosomas donde se encuentra la bacteria
con los lisosomas tras la infección del macrófago.
Entre los variados factores de patogenicidad de M. bovis
podemos citar los lipoglicanos que son capaces de modular
la secreción de citoquinas y las funciones efectoras
de los macrófagos.
|
|
La capacidad de las micobacterias para sobrevivir
y modular la respuesta inmune en el hospedador está
estrechamente relacionada no sólo con la arquitectura
de la pared bacteriana, sino también por los componentes
de la misma. Por ejemplo algunos de estos componentes de superficie
como los glicolípidos fenólicos y sulfolípidos
pueden proteger, también, a la bacteria de su destrucción
intracelular mediante el secuestro de moléculas de
oxígeno reactivas o modulando la activación
de macrófagos.
|
|
Actividades biológicas atribuidas
a componentes de origen micobacteriano
|
|
COMPONENTE
|
ACTIVIDAD BIOLÓGICA
|
| Ácido micólico (con glicolípido)
|
Induce formación de granuloma |
| Fosfolípido (con manosa) |
Inmunógeno, actividad adyuvante |
| Micósidos de tipo glicopeptidolípido
|
Antígenos relacionados con el serotipado
del complejo M. avium-intracellulare, implicados
en la formación de la "seudocápsula"
alrededor de la bacteria fagocitada. |
| Micósidos de tipo fenoglicolípido
|
Antígeno específico en
M. tuberculosis, M. leprae y M. kansaii,
implicado en la formación de la "seudocápsula"
alrededor de la bacteria fagocitada. |
| Cera-D |
Actividad adyuvante, induce artritis in
ratón y rata, induce granuloma. |
| Cord Factor |
Toxicidad en ratón, factor de virulencia,
inhibición de migración de neutrófilos
polimorfonucleares, disminución de la síntesis
de glucógeno en hígado y músculo,
inmunógeno, actividad adyuvante, induce granuloma. |
| Sulfatidos |
Factor de virulencia, toxicidad en ratón,
inhibe la fusión fagosoma-lisosoma en macrófagos
infectados. |
| Muramil-dipéptido |
Actividad adyuvante, inmunomodulador. |
| Pared Celular |
Actividad adyuvante, induce granuloma, inmunomodulador. |
| Micobactinas y exoquelinas |
Quelantes de hierro, factores de patogenicidad. |
|
|
E. rhusiopathiae puede penetrar en el
organismo por un gran número de rutas, aunque la más
común tal vez sea mediante la ingestión de alimentos
y agua contaminados. La bacteria accede al interior del organismo
a través de los tejidos linfoides asociados a la pared
intestinal, aunque es posible que lo pueda hacer a través
de otras zonas. Otra vía de entrada importante es mediante
heridas o abrasiones en la piel del animal, por lo que la
infección procedente del medioambiente no es infrecuente.
|
|
Los mecanismo por los que E. rhusioipathiae
produce enfermedad no están bien definidos. No parece
que E. rhusioipathiae produzca toxinas, aunque existen
evidencias de que una enzima, la neuraminidasa, es el factor
de patogenicidad principal de esta bacteria. La neuraminidasa
es producida por la bacteria durante la fase de crecimiento
exponencial. La actividad de la enzima es menor en cepas avirulentas
o de baja virulencia que en aquellas muy virulentas. Existe
respuesta inmune de base humoral frente a esta enzima y su
actividad puede ser un factor importante en la adhesión
celular y en el daño vascular, la trombosis y la hemólisis
descritas.
|
|

Un ambiente contaminado puede ser fuente de infección
para el cerdo.
|
| Aunque la actividad neuraminidasa
puede ser responsable de la patogenicidad, no explica la virulencia
(esto es, la capacidad de un agente infeccioso para escapar
de las defensas del hospedador e iniciar el proceso patológico).
Existen datos que avalan el que la virulencia de la bacteria
está relacionada con su capacidad para resistir la fagocitosis,
hecho correlacionado con la presencia de una estructura de tipo
capsular presente en las cepas virulentas, pero no en los mutantes
avirulentos. |
Imprimir
|