Esto explicaría también porque:
Los intentos de normalizar la situación
mediante despoblaciones parciales no han sido exitosos
ya que el origen del problema no está en los cebaderos
o destetes sino mucho antes.
Se mueren más machos;
el trabajo cardíaco es superior en machos que en
hembras. De hecho, en perros, gatos y humanos también
se han descrito estas diferencias.
El control sobre otras enfermedades,
que puedan afectar aparato respiratorio, reduce la mortalidad;
en definitiva estamos reduciendo el gasto cardíaco
mediante la reducción de la hipertensión pulmonar.