DIAGNÓSTICO DE LABORATORIO

El diagnóstico de Laboratorio no es concluyente en este proceso, debido a la presencia del germen en animales completamente sanos.

Dado que el cultivo es muy lento y engorroso y no asequible a la mayoría de los laboratorios, el aislamiento e identificación de M. hyopneumoniae no es un método rutinario de diagnóstico.


El aislamiento de M. hyopneumoniae se realiza a partir de tejido pulmonar o de moco traqueal. La presencia en pulmón de otros micoplasmas de crecimiento más rápido, como M. hyorhinis, dificulta el aislamiento y la identificación. En estados crónicos de la enfermedad, cuando los resultados con otras pruebas de diagnóstico tales como IF, ELISA o PCR, son negativos, han de ser confirmados mediante el cultivo.

Se han desarrollado y utilizado técnicas inmunocitoquímicas para demostrar la presencia de M. hyopneumoniae en tejido pulmonar como son, la IFD (Inmunofluorescencia Directa) y la Inmunoperoxidasa indirecta.

 

La IFD se basa en la utilización de un anticuerpo policlonal conjugado con un fluorocromo sobre cortes de tejido pulmonar en congelación, obtenidos en zonas de pulmón sanas y de zonas con la lesión característica de la Neumonía Enzoótica. Esta técnica es útil en el diagnóstico de la fase aguda de la enfermedad, cuando existen grandes cantidades de micoplasmas en el pulmón; pero la presencia del micoplasma en la lesión no excluye la presencia de otros agentes ni determina el carácter del proceso en cuanto a ser agudo o crónico; además en lesiones muy antiguas (procesos crónicos) pese a obtenerse las muestras de lesiones neumónicas claras no se puede demostrar a presencia de M. hyopneumoniae en la lesión, hecho que se explicaría por que el numero de micoplasmas desciende, a medida que se el proceso se hace crónico.


La técnica de la inmunoperoxidasa indirecta fue aplicada por primera vez para el diagnóstico de M. hyopneumoniae sobre cortes de tejido pulmonar fijados en formol e incluidos en parafina. La sensibilidad de inmunoperoxidasa sobre cortes en parafina es muy alta, pero plantea la misma problemática que la IFD en casos crónicos.


Actualmente la mayoría de los laboratorios trabajan con métodos serológicos (detección de anticuerpos); estos métodos además de permitir muestrear un gran número de animales, permiten conocer con mas exactitud que las anteriores la prevalencia y la dinámica del comportamiento de la enfermedad dentro de una explotación; así como el momento de exposición al agente. Permiten también comprobar eficacia de los programas de control, eficacia de los programas de vacunación y junto con el diagnóstico anatomopatológico evaluar los programas de erradicación. Entre los principales métodos serológicos utilizados están, Hemoaglutinación Indirecta (HI), Fijación de Complemento (FC), y ELISA (o Enzimoinmunoensayo). Entre todos estos el mas utilizado es la técnica de ELISA, por su capacidad rutinaria de procesar grandes volúmenes de muestras.


La HI tiene alta especificidad y sensibilidad, pero su ejecución no es fácil para todos los laboratorios por lo que no se realiza de forma rutinaria. A partir de lavados pulmonares detecta todas las Ig, aunque de forma mas marcada en las IgA; útil en el diagnóstico de infecciones tempranas. Presenta poca correlación con las técnicas de FC y ELISA.


La FC es una técnica con alto grado de sensibilidad y especificidad, para grandes volúmenes de muestras el laboratorio requiere cierto grado de experiencia en la técnica, aunque con esta salvedad puede ser una técnica rutinaria asequible, los anticuerpos frente a M. hyopneumoniae se detectan a las dos semanas de la exposición a la bacteria (postinfección), pero no se detectan pasados cinco meses postinfección. Además presenta otra desventaja, detecta IgM, cuya vida en el suero es muy corta.

  La técnica ELISA tiene un alto grado de sensibilidad y especificidad. Además de IgM detecta IgG; que son los anticuerpos que permanecen mas tiempo en suero, lo que la hace mas ventajosa que con FC. Se utiliza un ELISA de bloqueo, por ser el que mas minimiza los problemas de reacciones cruzadas con otros micoplasmas, basado en la utilización de un anticuerpo monoclonal contra la proteína de 74 KDa de M. hyopneumoniae.

La técnica de ELISA detecta anticuerpos desde las dos, tres semanas del contacto con el micoplasma, el momento de aparición y la tasa de anticuerpos esta en función de la edad a la que se infectan los lechones. En infecciones a las seis semanas de edad los anticuerpos aparecen a las tres semanas postinfección, alcanzan el pico máximo a las 8 semanas y descienden progresivamente hasta desaparecer al año después de la infección. En animales infectados a las dos semanas de edad, aparecen anticuerpos a las dos semanas seguidas a la infección, siendo además mayor la tasa de anticuerpos que cuando se infectan a las 8 semanas. En otras pruebas realizadas con la técnica de ELISA se observa que después de infectar animales con dos semanas de edad, aparecen anticuerpos a las tres semanas de edad, produciéndose el pico mas alto a las 10-12 semanas postinfección y después los anticuerpos van cayendo regularmente. Se puede concluir que en animales infectados en las primeras semanas de vida la técnica de ELISA detecta anticuerpos a las 2-3 semanas postinfección, alcanzándose la respuesta mas alta entre las 8-12 semanas postinfección y a partir de aquí decaen hasta desaparecer al año, si no ha habido reinfecciones durante este periodo.

También se han desarrollado técnicas de PCR para evidenciar la presencia de M. hyopneumoniae en tejido pulmonar, en escobillones con exudado nasal y en liquido procedente de lavados traqueobronquiales, con resultados muy positivos. Estas técnicas están basadas en el análisis de la secuencia de ADN mediante la utilización de primers (iniciadores). Presentan mayor especificidad y sensibilidad que las anteriores. Se recomiendan en el control de programas de erradicación para vigilar si se producen recontaminaciones de las granjas donde se ha erradicado.  

Es importante establecer un diagnostico diferencial, fundamentalmente porque M. hyopneumoniae interacciona con los otros patógenos respiratorios del cerdo y es necesario conocer que organismos están implicados en las lesiones neumónicas que se observan; además la mera presencia de M. hyopneumoniae en pulmón o vías respiratorias no implica necesariamente que se desarrolle la enfermedad, se ha demostrado que entre la infección y el desarrollo de la enfermedad puede pasar un mes o incluso, aunque no frecuente, algo mas de tiempo. Tabla 2


Tabla 2. Diagnóstico diferencial que se recomienda para la Neumonía Enzoótica:
Naturaleza
Curso
Síntomas
Lesiones
Edad animales
Influenza Porcina
Vírica
Agudo,
Morbilidad alta.
Fiebre alta, tos, disnea. Zonas necróticas focales en pulmón. Cualquiera, incluida madres.
Enfermedad de Aujezsky
Vírica
Agudo,
Morbilidad alta
Mortalidad alta.
Cebo: tos, postración, fiebre, vómitos, orquitis. Lechones: síntomas nerviosos.
Madres: Abortos.
Cebo: Neumonía catarral, tonsilitis.Lechones: zonas necróticas en hígado. Cualquiera, incluida madres.
PRRS
Vírica
Lento, pasa a crónico rápidamente Lechones y cebo: trastornos respiratorios en general, casi siempre inaparentes.
Madres: trastornos reproductivos.
Lechones y cebo: neumonía intersticial, lesiones por otros procesos secundarios. Cualquiera, incluida madres.
Actinobacillus pleuropneu-moniae
Bacteriana
Hiperagudo, Agudo, Subagudo,Crónico. Alta mortalidad. Fiebre, disnea, postración. Pleuritis fibrinosa, neumonía necrótico/hemorrá-gica. Lechones desde 6-7 semanas en adelante.
Haemophillus parasuis
Bacteriana
Crónico Respiratorios inespecíficos. Poliserositis,
Poliartritis en la fase de cebo.
Lechones desde 3 semanas en adelante.
P. multocida tipo A,
B. Bronchiseptica, Estreptococos, etc.
Bacteriana
Todos ellos son agentes secundarios, complicantes en los procesos neumónicos producidos por patógenos primarios.

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