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Domínguez,
L., Goyache, J., Cabezas,
A., Velasco, J., y Sánchez-Vizcaíno,
J.M.
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En los últimos años
se aprecia una evolución en la casuística de
las enfermedades bacterianas que afectan al ganado porcino
en sistemas de explotación extensivos. Este cambio,
a nuestro juicio, está íntimamente relacionado
con la evolución que los propios sistemas de explotación
han experimentado en el mismo periodo.
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Tradicionalmente las enfermedades
bacterianas que afectaban al ganado porcino explotado en
sistemas extensivos, fundamentalmente en áreas adehesadas,
eran el mal rojo y la septicemia
hemorrágica (pasterelosis); con menor frecuencia
se podían presentar problemas de tuberculosis
(relacionados fundamentalmente con
la fauna salvaje), brucelosis,
colibacilosis o carbunco, sin perjuicio de que, de forma
esporádica, se pudiesen presentar otras patologías
bacterianas.
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Actualmente debido al importante
incremento de censos de las explotaciones porcinas extensivas,
originado por la favorable evolución de los precios,
por la pérdida del miedo a enfermedades víricas
afortunadamente ya erradicadas, al aumento y modernización
de las industrias especializadas en la transformación
de sus productos y a la fuerte demanda y aprecio del consumidor
por dichos productos de alta calidad, ha
originado que enfermedades hasta ahora más propias
de sistemas de explotación intensivos hayan hecho
su aparición en este sector.
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| Así, enfermedades tales
como las estreptococias, estafilococias, micoplasmosis, y leptospirosis
son frecuentemente diagnosticadas en porcinos explotados en
sistemas de régimen extensivo, y enfermedades antes esporádicas
como tuberculosis, brucelosis y colibacilosis provocan, en determinadas
áreas, graves problemas sanitarios, muchas veces críticos
para la viabilidad de las explotaciones afectadas. |
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